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Ensayos y política - 08 de Junio de 2009

Quienes son

Quienes-son
Los dueños del poder consideran que somos niños malcriados, impúberes descendientes de Mefistófeles, una lacra de inservibles que ni arrodillarnos sabemos. Tal vez, un tumor que deviene de un territorio carcomido por historias genuflexas con híbridos dictámenes, succionando el manifiesto elixir de sus dones patriarcales y arbóreas víctimas del talaje a rajatabla. Una visión coprohumífera de albergues anónimos y un segundero que acciona al revés de sus relojes.
Los dueños del poder deciden los méritos, el electrodoméstico, las chapas de las taperas, los precios de nuestros alimentos y medicinas, la razón fecunda de nuestra pobreza. Ellos nos responden con el arbitrio draconiano en ausencia de palabra, pensando que el albardán ausente de sus fueros preconizando la excelsa magnitud de su ineptitud.
Los dueños del poder eligen el bebedizo de nuestros males sin meditar sobre diagnósticos certeros. El ejercicio de su capacidad de censores prohija el infecundo amparo de justicia. La carencia prospectiva condimenta el lodazal que cada cerdo aspira, enhiestos en gabinetes de prosapia sorda y propiciando discursos para el ego de su sórdida entelequia.
Cerca del 65% pertenecemos a los niños malcriados, pasibles de escarmientos. Por consiguiente, los dueños del agravio y del confort estadual ponen en la picota toda libertad de discernimiento conjetural, observando cada palabra que sugiera su razón de ser. El inhonesto pentagrama vomita marchas peronistas y autocracia vehicular que dirima la voluntad dictatorial gobernante. Un placebo de banderías que fenecieron en el tramo de argumentaciones que nada se condicen con los años 50’. El inimicísimo sector de probos periodistas y delimitados inconexos de la oposición son tratados de execrables desestabilizadores por falta de fundamento.
Lo que los dueños del sofisma no han comprendido es que ellos son los íncubos  incapaces de lograr un Estado – Nación con perspectivas  igualitarias. El 9% del PBI ha ido yendo al monedero de los amigos cómplices que no han sabido comprender el legado constitucional y abogan a través del consejo de la magistratura difamar jueces y fiscales a conveniencia. La recusación está a la orden del día, y los magistrados ven peligrar el mandato que les fue otorgado, por miedo, incapacidad o favoritismo. Y mientras nos vamos derrumbando poco a poco, con falsas estadísticas que no alcanzan a interpretar la realidad de lo que acontece, los dueños del poder me recuerdan a Menguele. Experimentar para ver cuántos fenecen por sus experimentos y abandono de persona, deshojando la dignidad de aquellos que sufren las consecuencias de la gran aniquilación solapada. Inicuamente se debate el patoterismo de armas llevar. Acusando a quienes teniendo criterio se debaten en un pastizal en llamas, sin posibilidad de alcanzar los principios del sentido común, sustentados por la perimida carta magna que hoy se convirtió en dilema sobre derechos y obligaciones. Cada decreto de necesidad y urgencia. Cada acto que quiebra las reglas de convivencia es un insulto manifiesto por los apátridas incapaces, hacia aquellos que conocemos el margen de nuestra legalidad. Cada traidor que sienta su conveniencia mayoritaria en los escaños de la gran escribanía, carecen de la falta de conciencia que cada centavo de sus bolsillos está teñido de sangre inocente y raciones telúricas.
El mañana propone insolencias testimoniales capaces de alcanzar, una vez más, el tributo corrupto devenido de la egestad y la desdicha de un territorio devastado por la ambición hambruna y los negociados de unos pocos que, en veinticinco años, siguen siendo los mismos disfrazados de traiciones discursivas e incrementando la nueva oligarquía política.


EL PODER DEBE TUTELAR LAS LIBERADES INDIVIDUALES SIN EL DISFRAZ DE LA FALACIA DE LOS DERECHOS HUMANOS, QUE NO ALCANZAN PARA DAR PASO A SUS INFAMES INTERESES.   



Adolfo Vaccaro, escritor argentino | mensajes@adolfovaccaro.com.ar | 2002 - 2017 | Textos disponibles en el sitio: 583