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Ensayos y política - 01 de Enero de 2004

El ocultamiento de un siempre

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La adehala apesta privilegios y la sequedad del submarino plástico victima el libre arresto sobre la pampa de frutos despojados, solventando el bolsillo del siniestro. El cadáver no yace sepultado bajo ríos, mares o fosas comunes de sugeridas esvásticas. Ha cambiado su rumbo por la cristiandad del dinero expuesto en catedrales sin arrepentimientos. La andanada carece de mira, dado que el bisoño sólo comprende que él se desprende del resto, abandonando persona y legajo en el hábitat del cenutrio acuerdo. Cerneando lenguas fenece criterio y discurso sobre el bravío manto de la traición temporal. La muerte es encuesta sobre escritorios que anidan convenios espurios solventando entramados poderes, delegando miseria y abandono al desamparo, en el coevo de la infamia sustentable. La cognación vislumbra reafirmar coutología y propósito desbrozando el sentido del escaño favorable, mientras el dilacerar devana tiempos sin eclecticismos donde la entelequia es patrimonio de una mancebía estructural de ideologías perimidas, trocando espacios que permitan seguir siendo parte de la fructífera mordida.

El occiso hoy no tiene marcas en su cuerpo de torturas inhumanas. La cruz sobre sus hombros es colocada sobre el epitafio de otro olvido. El niño se sumerge en sueños adictivos proliferando vastas ganancias a su verdugo disfrazado de dotes humanísticas en el guiñol del escenario democrático. La madre hoy no es violada, asesinada y despojada de su siembra, ni parte de un sepulcro ignorado y compartido. Ya no es necesario que así suceda. El hambre, el desprecio, la pobreza y la misantropía padecida, resuelven por sí mismos el devenir de múltiples nafras en cruenta agonía. Y entre lenidades jurídicas se debate la maternidad del suplicio mientras una ilusión fenece cada día en el seno de un calvario sin esperanza ni derecho a la vida.

Quince mil millones de pesos del presupuesto Nacional formarán parte de maniobras para que el ejecutivo reasigne a los premiados discrecionalmente. Casi nada caerá sobre los desprotegidos, dado que la pobreza puede inclinar las futuras elecciones con pocos recursos, pues se trata de una factoría que ha venido realizándose como política de Estado en las últimas administraciones arrastrando a una gran porción de la clase media a situaciones insoportables, además de las prebendas asignadas a la ciudadanía de escasos recursos o desocupada. Las perentorias circunstancias han determinado una hegemonía que raya en lo dictatorial. Es la repetición de una historia que parece no cesar en Argentina por efectos apátridas a ultranza.
Adolfo Vaccaro, escritor argentino | mensajes@adolfovaccaro.com.ar | 2002 - 2017 | Textos disponibles en el sitio: 583