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Ensayos y política - 01 de Enero de 2004

El nuevo restaurador

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Este   año que pasó será imborrable en la memoria de todos los argentinos. Quizá se   haya identificado por las acciones y discursos emitidos por el que se considera   el segundo gran restaurador.
Y usted   se preguntará: ¿quién es nuestro actual restaurador?
 Fue   uno de los puntuales del modelo de desocupación, entrega y corrupción de Don   Carlos. Lo acompañó como vicepresidente en sus primeros pasos, entre 1989 y   1991
cuando   se impuso la siniestra Ley de Convertibilidad y comenzó el negociado de las   privatizaciones. Él, personalmente, durante un viaje del primer mandatario,   firmó la de Aerolíneas Argentinas, regalándosela a Iberia.
Debemos recordar a aquel sirio que apenas hablaba el español   y que fuera nombrado Director de la Aduana mediante un decreto firmado por el   entonces ex vicepresidente y hoy gran restaurador. 
Como buen "soldado del   movimiento" asumió la gobernación de la provincia más importante del país para   consolidar a su otrora amigo riojano. Con los fondos públicos montó un poderoso   aparato de asistencialismo clientelista, con las célebres "manzaneras" de su   esposa, e inauguró centenares de "obras", en su mayor parte improductivas, que   significaban suculentos negocios para los empresarios. Utilizó dinero del Banco   de la Provincia para otorgarle créditos millonarios a sus amigos, y luego   estatizó esas deudas. La "maldita policía", la tenebrosa Bonaerense del gatillo   fácil, las bandas mixtas, la corrupción, la que estuvo complicada en el   asesinato del tan recordado fotógrafo, fue calificada, por nuestro restaurador,   como la "mejor policía del mundo".
En su gestión duplicó la   deuda pública provincial. Entre otras cosas,   manejaba un dinero como “gasto reservado” de 600 millones de dólares al año, o   sea 2 millones por día, sin tener que rendirle cuentas a nadie.Y el déficit fiscal pasó de 344 millones en   1991 a 1.800 millones en el 99. Los índices de desocupación, pobreza y   marginalidad en el Gran Buenos Aires se dispararon. Luego auxilió al nuevo   gobernador, mientras la provincia se incendiaba, dándole el cargo de   canciller.
Se distanció de don Carlos   cuando comenzó la crisis de su modelo y del partido, para dedicarse a sus   ambiciones presidenciales.
 
El segundo gran restaurador prometió muchas cosas durante su   actual gestión, por ejemplo: “al que depositó dólares se les devolverá dólares”;   “no habrá aumento en los combustibles”; “no se incrementarán las tarifas de   servicios ni los artículos de primera necesidad”; “convocaremos a los que están   por el sí” –ridícula manifestación comprada y llevada a cabo por sus adictos   punteros políticos-; “como habremos    terminado con la recesión, el 9 de Julio haremos una gran fiesta”; “el   acuerdo con el fondo es inminente”; “estamos viviendo un veranito”, cuando todos   sabemos que nuestro país se sostiene financieramente gracias a los dineros   incautados a los ahorristas pertenecientes al corralón; por los impuestos   aplicados a   algunas exportaciones  y por el no pago de la deuda externa.
El segundo gran restaurador, durante la devaluación dijo que   el dólar no superaría los dos pesos y monedas. Una falacia que, como siempre,   afectó a la mayoría de los argentinos que no encontraron motivo para concurrir a   la prometida fiesta del 9 de Julio. Porque la verdadera fiesta la aprovecharon   los empresarios deudores del estado y las entidades financieras para pesificar   sus pasivos, a costa, una vez más, del pueblo argentino.
 
Respecto de la   "unidad nacional", quizá se pueden crear expectativas en algún sector de que se   impulse una política favorable a las mayorías populares. No apunta para ese lado   el nuevo gobierno. Ante la rebelión popular, se unieron los viejos políticos   patronales, radicales y peronistas, sus ayudantes del Frepaso, los empresarios y   las cúpulas de las CGTs y de la Iglesia. No hubieron resultados positivos.  Entre ellos trataron de recuperar el control   de la situación, apuntalando al gobierno del restaurador. Sería necesario   recordar a las patotas del PJ bonaerense apedreando a la izquierda en   Congreso.
Esa es la "unidad" que hicieron y su objetivo no es nada   novedoso: que la crisis la sigan pagando los que menos tienen.
El balance salta a la vista. Mayor indigencia, desnutrición   y pobreza. Una clase media que, en un gran porcentaje, se precipitó de su   condición social. El aumento de suicidios y de muertes impiadosas por abandono   de personas. El incremento de policías    caídos en cumplimiento del orden y secuestros de toda índole. La   bochornosa forma de restitución del 13% a nuestros ancianos estafados. El   acrecentamiento del tráfico y consumo de drogas y los bajos índices de su   incautación por parte de las autoridades. La perentoria ejecución de más de   250.000 hipotecas que abarca a individuos y PYMES. Menor consumo en los   productos básicos (bajó el 31% respecto al mismo mes del año pasado). Se roban   más automóviles de los que se fabrican. Además se tiene el tupé de informar a la   civilidad que la desocupación bajó tres puntos, incorporando en el índice   estadístico a los planes jefas y jefes de hogar, cuando todos sabemos que eso   pertenece al asistencialismo. La bochornosa Corte de Justicia, tras negociar   políticamente su permanencia y ratificada por los fieles al restaurador,   lograron colocar, en la desocupada suprema   banca, a un flamante representante perteneciente al riñón del mandatario, para   continuar convalidando la ilegitimidad cometida en detrimento a lo expuesto en   nuestra Carta Magna.
Esta es la real acción que   refrenda el mantenimiento de la dictadura democrática, abonada por decretos   anticonstitucionales de necesidad y de urgencia que sirven para seguir   privilegiando al poder, descuajando la dignidad del ser   argentino.
Mientras, los ojos de un pibe hambriento, no se enterará del   fantochesco sistema Romero, que se aplicará en las próximas elecciones,   permitiendo una salida lematrucha, representada por esas esquirlas que fueran   las causales de tanto despropósito y desmantelamiento   estatal. 
 
 
EL PATRIMONIO DE LA   FAMILIA DEL RESTAURADOR.
  * solamente se   menciona lo blanqueado.

¿Cómo hizo la   familia presidencial para acrecentar su patrimonio?. De vivir de prestado al   millón y medio. Hermanas, hijas, yerno y cuñados cobran del Estado. El era   bañero. Ella, maestra de escuela. Cuando decidieron casarse, pagar el alquiler   de la casita donde vivían era un sacrificio. Para vestir a su primera hija,   aceptaban ropa usada de los socios de la pileta de Alejandro Korn. La esposa, en   aquel tiempo, agradecía, como hace la gente humilde. Porque el restaurador   formaba parte de una típica familia humilde del conurbano peronista. En las   últimas tres décadas, a la Argentina le fue pésimo como país. Al matrimonio, en   cambio, no le pudo ir mejor. En su declaración jurada de 2002 admite un   patrimonio familiar de $2.677.800. Medio millón más que lo declarado en 1999.   ¿Pero cuánto más que lo que tenían en 1973, cuando el restaurador inició su   carrera como concejal de Lomas de Zamora. Salvo un paréntesis, del '76 al '83,   donde juran haber amasado dinero con negocios inmobiliarios, nadie miente si   afirma que vivieron de las arcas públicas durante 22 años.
La ascendente   fortuna demuestra que la familia vivió en una suerte de 'estado de bienestar'   privado, mientras el país se iba convirtiendo en lo que es. Aún hoy, dos de sus   hijas, un yerno, dos hermanas y dos cuñados del restaurador -sólo por citar   parientes directos- viven de las finanzas estatales. Pequeño detalle que su   esposa se olvidó de citar en su reciente
viaje a Washington, cuando clamó por   ayuda para los pobres argentinos, con los ojos enrojecidos.
  Pecado   capital.
 '¿A usted la agarró el corralito?', le   preguntó la periodista del primer diario argentino, el 5 de marzo en 'Clarín'.   'No. A mí no me agarró el corralito.' La entrevistadora, sorprendida, insistió:   '¿Y a alguna persona de su familia?'. contestando, textualmente: 'No, no conozco   gente a la que la haya agarrado el corralito. Mi familia vive de un sueldo y no   puede hacer ahorros...'.
  Si se repasan sus declaraciones públicas, esta   insigne familia estaría viviendo al límite de la indigencia. O, más increíble   todavía, estarían sacando plata de sus bolsillos para mantener al Gobierno: * La   esposa del restaurador, coordinadora del Gabinete Social, dice que trabaja   ad-honórem.
  * Su marido,  primero   rebajó su sueldo y después terminó donándolo.
  * Su hija más chica, ayuda 'de   onda' como telefonista en el 'call center social' que funciona en un edificio de   25 de Mayo y Tucumán.
  * Una tía no recibe un peso por ayudar a su   sobrina.
  * La otra tía dijo que trabaja gratis en Cancillería, donde recibe   donaciones.
  * Encima, el único varón, no coopera: recién terminó el   secundario.
  Todos los ingresos que declara el restaurador son siete mil pesos   anuales, producto de los intereses de una cantidad indefinida de Bonos del   Tesoro emitidos por Provincia Bursátil SA, que vencieron el 9 de mayo de   2002.
  El año pasado, según su propia declaración jurada, el actual   mandatario, cabeza de familia además, no tuvo ingresos como abogado ni senador   nacional ni del rubro inmobiliario. Admite, eso sí, que vendió tres autos y   Bonos del Tesoro por 268 mil pesos. Es una cantidad suficiente para vivir un año   sin percibir honorarios estatales. Pero entonces no se explica cómo su mujer   pudo comprarse el 25 por ciento de un cementerio privado por 728 mil   pesos.
  El otro gran enigma es la fórmula que utiliza para pagar las cuentas   de su casa de Pinamar, de 247 metros cuadrados, valuada en 127 mil pesos. Ni la   de Lomas, de 758 metros cuadrados, cuyo valor fiscal asciende a
  los 502 mil   pesos.
  Conclusión 1: la familia del restaurador ahora vive del   aire.
  Conclusión 2: pretenden que todos los argentinos hagan lo   mismo.
 
  Banca propia.
 Pocos saben que el actual Presidente, de discurso productivista y   antifinanciero, le debe todo, o casi todo, a los bancos. Su padre lo crió con su   humilde sueldo de empleado bancario. Una de sus hermanas (la que, a veces, ayuda   a su hija en el 'call center social') trabaja hace 27 años en el Banco   Provincia, cobrando 7.671 pesos por mes. Nadie sabe si se le superponen los   horarios. Sus otras dos herederas, también resultaron agraciadas por el banco:   las contrataron mientras el directorio, para racionalizar gastos, dejaba   cesantes a 792 agentes.
  La mayor cobraría, según publicó el periodista   Horacio Verbitsky en 'Página/12', un salario de 3.373 pesos por trabajos no   precisados en la casa matriz del Banco Provincia. Sin embargo, la hija del   Presidente admitió a NOTICIAS que gana una suma menor: 2 mil pesos de bolsillo   por mes. La revelación de Verbitsky produjo dolor en la familia, aunque no   afectó demasiado al restaurador.
  'Está acostumbrado a recibir lonjazos', dijo   un asesor en Comunicación del mismo. Pero las hijas siempre optaron por el   perfil bajo. Nada de fiestas ni salidas públicas. La noche posterior a la   difusión de la noticia, la hija le preguntó a su padre si tenía que salir a   contestar: 'Hacé lo que te parezca. Si querés salir a hablar yo te apoyo. Si no,   te apoyo igual'. Ella habló y dejó aclarado que no es como 'Antonito', es   'aburrida' y trabaja 'ocho horas' por día Eso es cierto, desde marzo de   2000,  es la secretaria privada del   director del banco, nombrado por el actual canciller, en diciembre del '99. Otra   de sus hijas  también trabaja como   secretaria privada, pero de otro director del banco, un íntimo amigo de la   esposa del restaurador y que alguna vez dirigió la Federación Agraria   provincial. La hija rebelde del matrimonio, años atrás entró al noviciado en la   Fundación Apostólica Mariana, de Arrecifes, para luego arrepentirse. Según   Verbitsky, hoy cobraría un sueldo de 3.394 pesos del Banco Provincia. Fuentes de   la familia juran que gana lo mismo que su hermana, es decir, 2 mil pesos de   bolsillo. Pero el caso de la novicia arrepentida tiene todos los condimentos de   una devolución de gentilezas. Su actual jefe, había sido nombrado director del   banco por el padre de tan inocente criatura. Al menos eso revela el Decreto 4530   del Poder Ejecutivo provincial, firmado por el restaurador, el 22 de diciembre   de 1997, en poder de NOTICIAS.
Adolfo Vaccaro, escritor argentino | mensajes@adolfovaccaro.com.ar | 2002 - 2017 | Textos disponibles en el sitio: 583