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Ensayos y política - 11 de Diciembre de 2003

La antesala de la muerte

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Alguien pasó alguna vez por la antesala de la muerte?

No quiero que me confundan, pues no me estoy refiriendo a aquellos que habiendo estado en un trance grave de salud, salieron a flote.

Estoy aludiendo a quienes han tenido que ir a un geriátrico a visitar a alguna persona.

Estos reservorios de ancianos, en su gran mayoría, ofrecen variadas particularidades, que nada tienen que ver con la idea de la justicia.

Las características más acentuadas de estos lugares son el abandono, la desesperanza y el recuerdo vincular incompartido.

Estos abuelos tienen en su mayoría sus ojos puestos en un punto fijo, sin horizonte, pensando quién sabe en qué cosas, o bien, abstraídos en un mundo sin imágenes. A algunos los atan para darles de comer, dado que ya no les interesa seguir ingeriendo alimentos. La mayoría recibe a familiares solamente horas antes de la Noche Buena.

Otros fueron despojados de sus bienes por sus hijos, recibiendo la misma negativa de siempre, cuando les ruegan volver a recuperar su vida digna...

Cuando a alguien se le ocurre ir a un geriátrico se escucha un fuerte clamoreo diciendo “Visitas”, como si se tratara del mayor bien anhelado en la vida.

Cuando se llega a la sala donde suelen estar reunidos por las tardes, se puede observar un conjunto de tablas sentadas, como afiches de rostros sin gestos, que alcanzan el exultante margen de lo patético.

Lo primero que a uno se le ocurre, refrendado por el miedo y el instinto de conservación, es huir, correr hacia la calle a contemplar el mundo en movimiento. Cruzar los dedos y rezar.

La antesala de la muerte es un purgatorio sin sentido. Un osario consagrado a restos de cuerpos con vida, que solamente cumplen funciones vegetativas, y a veces de añoranza.

La antesala de la muerte es el lugar en donde la parca goza del privilegio inactivo de su encomendada misión. Es el sitio donde la defunción de ha declarado en huelga, disfrutando de ver robots sufrientes que le ruegan para que tome la decisión esperada.

La antesala de la muerte es el secreto de un Estado conspirativo que vierte en sus miserias el fruto del trabajo de sus antepasados.
Adolfo Vaccaro, escritor argentino | mensajes@adolfovaccaro.com.ar | 2002 - 2017 | Textos disponibles en el sitio: 583