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Ensayos y política - 09 de Agosto de 2009

Otro gran curro

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Buscando en el pajar de los grandes curros, aparece el sainetero tabladillo de ventrílocuos: Los comentaristas de fútbol televisado. Un grupo de señores bien acomodados en  multimedios deportivos a quienes debemos soportar como si la estolidez nos hubiera avasallado. En la era de la invidente corrupción, de la que el deporte más popular no se escapa, pareciera que aún debemos padecer la repetición de lo expuesto en la pantalla esquizofrénica, cuyas voces se esfuerzan por tratar de explicar lo evidente.
El relator narra el partido que estamos observando, es decir que la imagen viene acompañada por sonidos guturales que refrendan lo expuesto. Luego, la repetición de la jugada y el comentario del currante nos ofrecen la posibilidad de involucrarnos cuatro veces con la misma escena. Finalizado el primer tiempo, uno ya se encuentra a punto de vómito, dado que se vuelven a suceder las iteraciones con idénticas exposiciones y pareceres. Alguna que otra apostilla surgida de la computadora y una pila de equivocados nombres surgidos de las jugadas ocurridas durante el encuentro, son el condimento que suele conjugarse con enfoques muchas veces inopinados y frases dilapidadas en el argot del costumbrismo.
Los dilemas culturales que permiten la promoción de espectáculos audiovisuales como el que estoy tratando, se continúa con programas de escaso nivel conductivo, donde se profesan frases que no suelen alcanzar un mínimo de cien palabras dichas correctamente. Un vendaval de artilugios que se dirime en la absoluta escasez de criterios puestos al servicio del espectador, como si detrás de la infracta pantalla existiera un público autista de pertinaz atrofia.
No hace mucho, alguien involucrado con estos medios manifestó que era más fácil llegar a ser un jugador reconocido que un periodista deportivo. Y me temo que tenga razón, a pesar de él mismo.

¡Atento, Fioravanti!!!
Adolfo Vaccaro, escritor argentino | mensajes@adolfovaccaro.com.ar | 2002 - 2017 | Textos disponibles en el sitio: 583