“Tú, allí, dormida, mis ojos recorren como vez primera ese sueño que me incluye en el supuesto, igual que el lustro haciendo nuestro cada espacio de su senda. La luz bisela tu figura y labios, deseado mutis en espera como flor perpleja de rocío...”
93567 veces leido | publicado el 25 de Abril de 2006 | leer completo