“Encendí el motor de la ilusión, temiendo por las bujías neuronales y el viejo tiempo del pistón silente. La herrumbre se dejó escapar del perpetuo sueño, y el temblor mutiló las serenas alas de mi alma susurrando inquietud en el...”
3633 veces leido | publicado el 04 de Febrero de 2007 | leer completo