“La tarde estaba fría y lluviosa. La estación poco transitada presentaba solamente dos bancos contiguos y mojados que albergaban sendos seres cansados. En el primero podía observarse a un anciano de cuerpo enjuto, rostro de tersura evaporada y ojos...”
56947 veces leido | publicado el 20 de Octubre de 2006 | leer completo