“La invisible aguja transporta su giro de luz vigilante. Ráfaga que pega sobre la pared contraria a mi catre. Un llanto de niño o el tosido agudo cobija la noche, volviéndola humana hasta la alborada. La puerta se abre. Botas...”
43923 veces leido | publicado el 20 de Noviembre de 2004 | leer completo