“Cinco almas sostuvieron tu destino encadenado. Cinco por uno cegaron para que Dios continuara en manos ensangrentadas, canto libre del tangó. Cuando el bantú se batió al látigo del capanga volvieron tribu y crianza, herencia que se...”
4073 veces leido | publicado el 15 de Mayo de 2003 | leer completo