“Durante la jornada de aquel domingo 29 de junio de 1900, mientras el campanario pronunciaba sus voces sonoras llamando a ceremonia, en el N 8 de rue Peyrat el Principito gestaba su primer llanto. Su infancia transcurrida entre Castillos de abolengo, dictaba el silencioso...”
78797 veces leido | publicado el 14 de Febrero de 2003 | leer completo