“En dos ebúrneas cadenas se sujetó mi tormento veintidós años apenas me apetecieron antojos, un conjunto de dos sendas enroscaron sus estribos en esa invisible cincha por donde emana el delirio. Jáquima fueron mis brazos que atrapó la...”
6130 veces leido | publicado el 27 de Enero de 2007 | leer completo