“El pecho se destempla en movimientos. Los latidos no conjugan el verbo acostumbrado. El corazón se torna desafinando letanías de amores olvidados. Nada se conjuga en realidades y la pausa es una fantasía sin retorno. Trémulas manos reclaman la piel de...”
5884 veces leido | publicado el 25 de Enero de 2014 | leer completo