“Nuevamente ella. Ingresando a la penumbra, algodonando en tapia mis oídos, a párpado cerrado la imagen ilumina el curso de la mano hacia su cuerpo. Como adelantado sabedor de mapas curso la piel por riscos y laderas. El pelamen...”
35789 veces leido | publicado el 22 de Octubre de 2005 | leer completo