“Sos un cascado cubilete de recuerdos, confesor de desacuerdos, de alegría y de ausencia; el esplín de su presencia y el dolor que yo remuerdo. Fuiste la exigua morada que cobijó mi entrevero, el decir del agorero, la tibia luz de alborada, infaltable en la...”
4238 veces leido | publicado el 09 de Septiembre de 2002 | leer completo