“Sobre un mostrador sin estaño, esperando la pizza con moscato en mano, comienzo a observar la miscelánea futbolera que atropella las paredes. Entonces, el recorte papelero se convierte en recuerdo y los oídos se inundan de gritos fantasmales. El estadio de...”
77795 veces leido | publicado el 09 de Mayo de 2005 | leer completo